Gobernanza de las Organizaciones

¿Qué es ISO 37000:2021?

Es una norma internacional desarrollada por la Organización Internacional de Normalización (ISO) que ofrece una guía integral sobre la gobernanza de las organizaciones. Se publicó en septiembre de 2021 y tiene como objetivo ayudar a las organizaciones a alcanzar sus objetivos, garantizando al mismo tiempo prácticas responsables y sostenibles. 

La norma establece once principios fundamentales de gobernanza que las organizaciones deben seguir para garantizar una gestión eficaz y la rendición de cuentas. Estos principios incluyen:

Transparencia: Garantizar que las decisiones y procesos sean abiertos y claros para las partes interesadas.

Rendición de cuentas: Establecer responsabilidades claras y asegurar que las acciones sean responsables ante las partes interesadas.

Sostenibilidad: Centrarse en la creación de valor a largo plazo y la gestión responsable de los recursos.

Es aplicable a todo tipo de organizaciones, independientemente de su tamaño, sector o estructura de propiedad. Proporciona un marco flexible que las organizaciones pueden adaptar a sus necesidades específicas de gobernanza, promoviendo la toma de decisiones éticas y la participación de los grupos de interés.

 Adoptando las directrices de ISO 37000:2021, las organizaciones pueden:

  • Mejorar la calidad y eficacia de sus procesos de toma de decisiones.
  • Mejorar la confianza y la confianza de los grupos de interés mediante prácticas de gobernanza responsables.
  • Alinear sus estrategias y actividades con su propósito y objetivos, facilitando un mejor rendimiento y rendición de cuentas.

Es un recurso vital para las organizaciones que buscan establecer marcos de gobernanza sólidos que promuevan el comportamiento ético, la rendición de cuentas y la sostenibilidad Prácticas. Siguiendo sus principios, las organizaciones pueden navegar por las complejidades de la gobernanza moderna y crear un valor duradero para todos los interesados.

Toda organización nace con un motivo de existir, y la gobernanza asegura que este propósito sea el centro de todas las decisiones.

Hacer lo correcto: La buena gobernanza busca que la organización cumpla sus metas de forma ética, eficaz y responsable.

Tres resultados clave: Cuando una empresa está bien gobernada, se nota en tres cosas: tiene un desempeño eficaz (cumple lo que promete), administra sus recursos con responsabilidad y siempre se comporta con ética.

Visión a largo plazo: No se trata de ganar dinero rápido hoy, sino de crear una organización que sea valiosa y respetada durante muchos años.

Los líderes de la organización (el “órgano de gobierno”, como directores o dueños) son los encargados de poner el ejemplo.

Liderar con el ejemplo: El comportamiento de los jefes debe ser coherente con los valores que dicen tener. Si la empresa dice ser honesta, sus líderes deben ser los primeros en demostrarlo.

Cultura organizacional: Se debe crear un ambiente donde todos los empleados entiendan qué es lo correcto y se sientan motivados a actuar con integridad.

Cero tolerancia a lo indebido: Los líderes deben entender y prevenir riesgos como el soborno, el fraude y la corrupción.

La gobernanza no solo cuida el dinero, sino todo lo que es importante para que la empresa y la sociedad prosperen.

Valor para todos: Generar valor significa beneficiar no solo a los dueños, sino también a los clientes, empleados y a la comunidad en general.

Estrategia clara: El órgano de gobierno define el camino (la estrategia) para alcanzar el propósito, tomando en cuenta lo que pasa dentro y fuera de la empresa.

Sostenibilidad: Se busca que la organización ayude al desarrollo sostenible, cuidando el medio ambiente y el bienestar social para las generaciones futuras.

 

Una empresa bien gobernada no trabaja a escondidas; es transparente y escucha a quienes le rodean.

Transparencia: La organización debe informar de manera clara, real y oportuna sobre cómo le está yendo y cómo está usando sus recursos.

Escuchar a los demás: Se debe identificar y hablar con las “partes interesadas” (clientes, vecinos, autoridades) para entender qué esperan de la empresa y cómo les afectan sus acciones.

Asumir consecuencias: Rendir cuentas significa que los líderes se hacen responsables de los resultados de sus decisiones, tanto de los éxitos como de los errores.

El mundo cambia constantemente y la gobernanza ayuda a la empresa a estar preparada para la incertidumbre.

Decisiones informadas: En lugar de adivinar, los líderes deben tomar decisiones basadas en datos reales, información confiable y hechos comprobados.

Gobernanza del riesgo: Se trata de pensar “qué podría salir mal” y tener planes para reducir esos peligros, pero también de identificar oportunidades para crecer.

Resiliencia: Una buena gestión permite que la empresa aguante golpes o cambios inesperados en el mercado y se recupere rápidamente.

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