Gestión en operaciones de seguridad privada
¿Qué es ISO 18788:2015?
Proporciona un sistema de gestión para las operaciones de seguridad privada, estableciendo principios y requisitos que las organizaciones deben seguir para garantizar la efectividad y la responsabilidad en sus servicios de seguridad. Esta norma es aplicable a cualquier organización que realice o contrate operaciones de seguridad, y busca asegurar que estas se realicen de manera coherente con las mejores prácticas internacionales y el respeto a los derechos humanos.
Objetivos de la norma
Eficiencia y Profesionalismo: Asegurar que las operaciones de seguridad se realicen de manera eficaz y profesional, cumpliendo con las expectativas de los clientes y otras partes interesadas.
Cumplimiento Legal: Garantizar que las organizaciones cumplan con los requisitos legales y regulatorios aplicables, así como con los principios internacionales de derechos humanos.
Mejora Continua: Fomentar la mejora continua de los procesos y resultados de las operaciones de seguridad.
Implementación
- Establecer, implementar y mantener un sistema de gestión de operaciones de seguridad (SOMS).
- Evaluar su conformidad con la política de gestión de operaciones de seguridad declarada.
Demostrar su capacidad para proporcionar servicios que satisfagan las necesidades del cliente y cumplan con las leyes y requisitos de derechos humanos.
Beneficios de la certificación
La certificación en ISO 18788:2015 proporciona a las organizaciones una mayor confianza entre sus accionistas, clientes y autoridades regulatorias, asegurando que sus procesos y servicios se realicen de acuerdo con las mejores prácticas aceptadas internacionalmente. Además, ayuda a fortalecer la credibilidad y proteger la reputación de la organización en el sector de la seguridad privada.
Es fundamental para las organizaciones de seguridad privada que buscan operar de manera responsable y profesional, garantizando la protección de los derechos humanos y el cumplimiento de las leyes aplicables.
Propósito y marco de gestión de riesgos
El objetivo principal de esta norma no es solo dar seguridad, sino hacerlo de una manera profesional que gestione los riesgos tanto para el cliente como para la comunidad.
Gestión del negocio y del riesgo: Proporciona una estructura para que las empresas de seguridad demuestren que tienen la capacidad de cumplir con lo que sus clientes piden, pero cuidando siempre el impacto que sus acciones tienen en las personas locales.
Aplicación en entornos complejos: Está diseñada especialmente para organizaciones que operan en zonas difíciles, donde el orden público puede estar afectado por eventos humanos o naturales.
Más que vigilancia común: No busca poner cargas extra a los servicios de vigilancia simples de una oficina, sino a operaciones más complejas que requieren un control mucho mayor.
Respeto absoluto a los derechos humanos y la ley
Esta es la parte más importante de la norma. Una empresa de seguridad no puede saltarse la ley ni pisotear los derechos de las personas para cumplir su misión.
Rendición de cuentas: La organización debe ser responsable ante la ley y demostrar un respeto total por los derechos humanos y las libertades fundamentales.
Compromisos internacionales: La norma se basa en documentos globales muy importantes, como el Documento de Montreux y el Código de Conducta Internacional para Proveedores de Servicios de Seguridad Privada (ICoC), que dictan cómo deben comportarse estas empresas en zonas de conflicto.
Prevención de abusos: El sistema debe estar diseñado para detectar, monitorear y prevenir cualquier incidente que pueda afectar negativamente los derechos de las personas.
Gestión de riesgos y partes interesadas
Antes de actuar, la empresa debe entender muy bien dónde está trabajando y a quién puede afectar.
Entender el contexto: La organización debe analizar tanto su situación interna como el entorno externo (leyes locales, situación política, cultura de la comunidad) para planificar su seguridad de forma inteligente.
Escuchar a los demás: No solo importa el cliente que paga; también importan las necesidades y expectativas de los empleados, los vecinos y las autoridades locales (las “partes interesadas”).
Evaluación de riesgos: Se deben realizar estudios constantes para identificar peligros, no solo de seguridad física, sino también riesgos legales y de reputación.
Evaluación, incidentes y mejora continua
La empresa debe estar vigilando constantemente su propio desempeño para corregir errores y mejorar.
Gestión de incidentes: Si algo sale mal (como un accidente o una queja de abuso), debe haber un sistema claro para reportarlo, investigarlo y remediar las consecuencias de inmediato.
Canales de denuncia: Es obligatorio que existan canales para que tanto empleados como personas externas puedan poner quejas de forma segura (políticas para “informantes” o whistle-blowers).
Auditorías y revisión: Periódicamente, se deben hacer revisiones internas para asegurar que todas las reglas se están cumpliendo y buscar formas de hacer el trabajo de manera más profesional y segura cada vez.
