Gestión del riesgo
¿Qué es la norma ISO 31000:2018?
La ISO 31000:2018 es una norma internacional que establece principios y directrices para la gestión del riesgo en cualquier tipo de organización, independientemente de su tamaño o sector. Su objetivo es proporcionar un marco claro y coherente para gestionar los riesgos que pueden afectar los objetivos de una organización, mejorando así su resiliencia y capacidad de respuesta ante la incertidumbre.
Importancia de la ISO 31000:2018
- Mejora en la toma de decisiones: La norma ayuda a las organizaciones a evaluar los riesgos de manera estructurada, lo que reduce la incertidumbre y mejora los resultados en la toma de decisiones.
- Resiliencia organizacional: Implementar ISO 31000 permite a las organizaciones ser más resilientes frente a desafíos internos y externos, garantizando la continuidad del negocio en situaciones críticas.
- Enfoque proactivo: Proporciona herramientas para anticipar y abordar los riesgos, convirtiendo potenciales amenazas en oportunidades estratégicas.
Beneficios de implementar ISO 31000:2018
Eficiencia operativa: Ayuda a identificar y gestionar riesgos de manera oportuna, lo que puede resultar en una asignación más efectiva de recursos.
Confianza de las partes interesadas: Un enfoque estructurado en la gestión del riesgo refuerza la confianza de inversores, clientes y otras partes interesadas, mostrando que la organización está bien preparada para enfrentar incertidumbres.
La implementación de la norma ISO 31000:2018 es fundamental para cualquier organización que busque mejorar su gestión del riesgo y fortalecer su capacidad para alcanzar sus objetivos en un entorno incierto.
El propósito y los principios (las bases)
El objetivo fundamental de la gestión de riesgos es la creación y protección del valor dentro de la organización. Esto se logra mediante una serie de principios que guían la estrategia:
- Integrada: La gestión de riesgos no es algo separado, sino parte de todas las actividades de la empresa.
- Estructurada y exhaustiva: Ayuda a obtener resultados coherentes y comparables.
- Adaptada: El sistema debe ajustarse al contexto y objetivos específicos de la organización.
- Inclusiva: Debe involucrar a las partes interesadas de manera oportuna para que sus conocimientos y opiniones se tengan en cuenta.
- Dinámica: Los riesgos pueden aparecer, cambiar o desaparecer; por ello, el sistema debe ser capaz de reaccionar a esos cambios.
- Mejor información disponible: Se basa en datos históricos, experiencias actuales y expectativas futuras.
El marco de referencia
Este componente asegura que la gestión de riesgos esté integrada en toda la empresa. Su éxito depende totalmente del Liderazgo y el Compromiso de la alta dirección.
- Integración: Debe ser parte de la gobernanza, el liderazgo y la toma de decisiones en todos los niveles.
- Diseño: Implica entender la organización, asignar roles y responsabilidades, y asegurar que haya recursos suficientes (dinero, personas, herramientas).
- Implementación: Poner en marcha el plan de gestión de riesgos en los procesos operativos de la empresa.
- Evaluación y Mejora: Se debe medir periódicamente si el marco de referencia sigue siendo efectivo y hacer los cambios necesarios para que siga funcionando bien.
El proceso de gestión
A diferencia del marco de referencia, el proceso es la aplicación práctica y constante para gestionar riesgos específicos.
- Comunicación y consulta: Se debe hablar constantemente con las personas afectadas para entender sus necesidades y explicar las decisiones.
- Alcance, contexto y criterios: Definir qué se va a proteger, en qué ambiente se trabaja y qué niveles de riesgo está dispuesta a aceptar la empresa.
- Evaluación del riesgo: Es el proceso que incluye encontrar los riesgos, entender su naturaleza y decidir si son aceptables o no.
- Tratamiento del riesgo: Seleccionar e implementar medidas para modificar los riesgos que no son aceptables.
Identificación, análisis y valoración
Esta es la parte de “diagnóstico” donde la empresa analiza a qué se enfrenta:
- Identificación de riesgos: Encontrar y describir los riesgos que podrían ayudar o impedir que la organización logre sus objetivos.
- Análisis de riesgos: Estudiar las causas y fuentes del riesgo, así como sus posibles consecuencias y la probabilidad de que ocurran.
- Valoración de riesgos: Comparar los resultados del análisis con los criterios establecidos para decidir si es necesario tomar acciones adicionales
Seguimiento, informes y mejora
El proceso es iterativo; es decir, se repite y mejora con el tiempo a medida que se gana experiencia.
- Seguimiento y revisión: Vigilancia constante para asegurar que los controles funcionan y detectar nuevos riesgos rápidamente.
- Registros e informes: Toda la actividad debe quedar documentada para comunicar los resultados de la gestión de riesgos a toda la organización.
- Mejora continua: Aprender de los éxitos y fracasos para fortalecer el sistema y hacerlo más eficiente cada día.
